Poligamia en la cultura Achuar: ¿tradiciones que evolucionan o prácticas que desaparecen?

Mi abuelo Sumpinanch, quien era parte de esta cultura, tuvo cuatro esposas, lo que puede parecer sorprendente para algunas personas, pero es importante entender que la poligamia ha sido una parte de muchas culturas alrededor del mundo.

Los Achuar: Año 1960.

La práctica de la poligamia en la cultura Achuar ha sido vista como una forma de preservar la línea familiar y asegurar la continuidad de la misma.

Además, también se ha considerado una forma de mostrar la riqueza y la capacidad económica de un hombre para mantener varias esposas y sus hijos. Aunque esta práctica ha sido criticada y vista como opresiva hacia las mujeres, la realidad es que ha sido vista como una forma de asegurar la supervivencia y prosperidad de la comunidad.

Sin embargo, es importante destacar que la práctica de la poligamia en la cultura Achuar ha ido disminuyendo en los últimos años debido a varios factores, como la influencia de la educación formal y la influencia de la religión. La educación formal ha llevado a una mayor comprensión de los derechos y la igualdad de género, mientras que la influencia de la religión también ha jugado un papel importante en la disminución de la práctica de la poligamia, ya que muchas religiones no permiten la poligamia.

Además, la poligamia en la cultura Achuar se ha practicado de diferentes maneras a lo largo del tiempo. Algunos hombres han tenido dos o más esposas. Esta práctica se consideraba un símbolo de la unidad y la lealtad de la familia.

En conclusión, aunque la práctica de la poligamia ha sido una tradición en la cultura Achuar, ha ido disminuyendo en los últimos años debido a varios factores. Aunque ha sido criticada y vista como opresiva hacia las mujeres, la realidad es que ha sido vista como una forma de asegurar la supervivencia y prosperidad de la comunidad. Es importante tener en cuenta que cada cultura tiene sus propias tradiciones y prácticas, y debemos respetarlas y comprenderlas desde una perspectiva cultural.

Por: Nase Lino

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